Su autor, el escultor conquense D. Vicente Marín Mohorte, recurrió para su representación a un naturalismo sencillo, de anatomías suaves y delgadas, y expresiones serenas. Cristo, apenas cubierto por un faldellín o "perizonium" de color blanco, aparece erguido, dejando caer ligeramente el peso de su cuerpo sobre una pierna y arqueando hacia el exterior su confirmada con su expresión mientras recibe las aguas del sacramento que Él mismo inaugura.
Su primo, Juan el Bautista, aparece levemente elevado sobre un pequeño risco, con semejantes características anatómicas, y cubierto, por su parte, con la piel de un camello anudada a la cintura y al hombro con una pequeña correa de cuero, tal como referencian las Sagradas Escrituras. Expresa con su rostro la solemnidad propia del episodio que está viviendo y que él mismo posibilita gracias a la concha que sostiene con su mano derecha, mientras que con la izquierda sujeta la cruz propia de su tradicional iconografía.

Estas primitivas imágenes eran portadas sobre unas andas chapadas en nogal de corte manierista, obra del también conquense D. José Fernández Serna, formadas por dos cuerpos, el inferior compuesto por un cajón de corte recto de cinco calles simétricas sobre el que apoyaba, a modo de pecho de paloma invertido, el segundo cuerpo, adornado por unos contrafuertes en las esquinas y el escudo corporativo de nuestra Hermandad en el centro de cada lado.

En 1995, se estrenó un grupo de iluminación natural de fundición de bronce negro en cada esquina con cinco puntos de luz cada uno, diseñado por D. Jesús Mateo Cano.

Con motivo de la sustitución de las Sagradas Imágenes en el desfile procesional del año 2000, las andas sufrieron una última modificación, añadiéndoles un tercer cuerpo que incrementó en la parte superior la superficie para la disposición del nuevo Misterio.
Ante el renovado aspecto que adquirieron las andas, se retiraron del conjunto los grupos de iluminación natural, que sería sustituida por iluminación artificial, situándose en las esquinas del primer cuerpo sendas jarras para el exorno floral del paso.